La Colección Paleontológica Virtual de la Univesritat de València
Paleo3d

Tafonomía – Phylum Foraminifera

Información general del Phylum Foraminifera

En general, los procesos tafonómicos han sido menos estudiados en el caso de los foraminíferos o de los microfósiles en general. Aunque, los agentes y mecanismos de alteración tafonómica son en esencia los mismos que los que actúan en los fósiles de mayor tamaño, se dan algunas características especiales que merecen ser tenidas en cuenta.
El pequeño tamaño de los microfósiles, que facilita un rápido enterramiento, junto a su extraordinaria abundancia en un amplio rango de ambientes sedimentarios y la especial resistencia de algunos de ellos, se traducen en un registro fósil más continuo y mejor conservado que el de fósiles de gran talla.
Por otro lado, algunos procesos como la disolución química pueden ser considerablemente más rápidos que en fósiles grandes. En determinados ambientes sedimentarios (ex: en turberas en los que se suele dar un pH ácido) los caparazones calcáreos de foraminíferos pueden llegar a desaparecer en apenas un día. Otro agente tafonómico de especial significación en microfósiles es el transporte. Factores como la resedimentación (transporte previo al enterramiento) o la reelaboración (posterior al enterramiento) siempre deben ser tenidos en cuenta, mientras que otros como la orientación de conchas por corrientes, importantes en varios grupos de macrofósiles (por ejemplo, gasterópodos), son menos evidentes (salvo en el caso de los foraminíferos de gran tamaño o macroforaminíferos).
Resedimentación y reelaboración son con frecuencia especialmente difíciles de distinguir en microfósiles en general y en foraminíferos en particular. De hecho, en general la delimitación entre las dos etapas en que se divide el proceso tafonómico: la bioestratinómica (antes del enterramiento) y la fosildiagenética (después del enterramiento) es problemática. Muchos organismos tanto de pequeño como de gran tamaño viven enterrados con lo que ya no pasarían por una fase bioestratinómica. Los métodos de muestreo empleados generalmente en el caso de foraminíferos bentónicos impiden saber si dichos foraminíferos estaban o no enterrados. De todos modos, muchos foraminíferos bentónicos pueden vivir alternativamente enterrados o sobre el sedimento a lo largo de su vida, por lo que la delimitación de fases pre- y post-enterramiento pierde sentido.
Los procesos tafonómicos que afectan a los foraminíferos dependen de su modo de vida (ex.: planctónicos o bentónicos) y de la composición y microestructura de su caparazón. Los caparazones de los foraminíferos planctónicos pueden ser transportados por corrientes a largas distancias tanto lateral como verticalmente hasta que quedan depositados en el fondo marino (un proceso denominado necrocinesis). Los foraminíferos bentónicos también pueden estar sujetos a transporte lateral y arrastre por olas o corrientes, lo cual puede traducirse en procesos de abrasión de la concha.
La existencia o no de un caparazón mineralizado también determina las posibilidades de conservación. Los foraminíferos de concha exclusivamente orgánica (ex: orden Allogromiida) tienen un registro fósil mucho más escaso que los de concha calcárea o aglutinada. Todos los caparazones formados por carbonato de calcio son susceptibles de disolución, dependiendo de las condiciones fisicoquímicas del agua (pH, temperatura, presión, concentración de CO2, etc.), hasta el punto de que ninguna concha calcárea se conserva por debajo de una determinada profundidad (a unos 4000-5000 m en latitudes medias y bajas, pero sólo hasta 500 m en regiones polares), denominada “profundidad de compensación de la calcita” o CCD (Calcite Compensation Depth). Los foraminíferos con concha de aragonito (ex.: el orden Robertinida) son más solubles que los de concha calcítica (ex: Rotaliida o Miliolida), aunque también entre estos últimos existen diferentes grados de resistencia a la disolución en función de características micro-estructurales y de composición. Por su lado, los foraminíferos de concha aglutinada pueden resistir mejor la disolución, pero la degradación del cemento (orgánico o calcáreo) que agrupa las partículas que forman la concha conduce a su desagregación.
Por último, los foraminíferos pueden pasar también por transformaciones fosildiagenéticas que incluyen distorsión (cambios de forma o estructura por esfuerzos mecánicos como la compresión litoestática), disolución, cementación, inversión, recristalización o reemplazamiento mineralógicos, recrecimientos cristalinos, etc. La identificación de estas transformaciones permite distinguir ejemplares reelaborados, lo que resulta esencial a la hora de abordar estudios bioestratigráficos, paleoambientales o paleoecológicos.


principales ordenes de Foraminifera